martes, 17 de junio de 2008

las afueras

"Ciudad
ya tan lejana!
Lejana junto al mar: tardes de puerto
y desamparo errante de los muelles.
Se obstinarán crecientes las mareas
por las horas de allá.
Y serán un rumor,
un pálpito que puja endormeciéndose:
cuando asoman las luces de la noche
sobre el mar.
Más, cada vez más honda
conmigo vas, ciudad,
como un amor hundido,
irreparable.
A veces ola y otra vez silencio"
[J.G de Biedma. LAS AFUERAS]

ESCONDITE


TRES ARQUITECTURAS


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SE VENDE

***
Un paseo por las afueras, una mañana de sol ; la ciudad está rodeada de pequeños pueblos , que ya no lo son tanto. Poco a poco los engulle. Antes era un puerto de pescadores , fue subiendo laderas . Ahora se desborda a los valles. En estos lugares, en un paseo ( no sirve la automoción) se descubren tantas cosas, hasta las viejas costumbres de decir “buenos días” a los desconocidos o preguntarme si me había perdido, cosa que no sería de extrañar, dado la cantidad de caminos vecinales; estaba esperando a que pasaran para hacer una foto , pero me resultó conmovedor.. No por ahí no perdería, además es valle, y hay referencias en las colinas que sitúan. Pasa un pequeño río , y al lado, han hecho un paseo. Un día de semana, y me sorprendió cuanta gente andando, jubilados sobre todo, o corriendo. Hay una casita en la supongo ensaya un grupo local, sale música. Hay huertas, y ví a dos señoras hablando a traves de la malla metálica de lo mal que le sentaron a los tomates y cebollas las excesivas lluvias de mayo.
Son, aún, las afueras. En media hora caminado volví a la jungla de coches de una ciudad trabajadora. Más tarde me noté que mi nariz estaba rojita de sol. Pero no me importó, venía de las afueras, que en medio de un día de semana, son una especie de paraíso, en el supuesto de que existan los paraísos. Y el periódico que llevaba, aún sin abrir.

jueves, 12 de junio de 2008

suburbios



suburbio de París

****

"Al principio, la familia Bouteillé vivía en el noveno. Y luego la madre, que se llamaba Suzanne, bueno la señora Bouteillé, tuvo una esclerosis múltiple. Cuanto más avanzaba su enfermedad, más pisos bajaban en el inmueble. Hay que decir que le costaba muchísimo andar y con el ascensor siempre averiado no lo tenía fácil. Al señor Bouteillé, que creo que se llamaba Georges o quizá Joseph, lo digo porque todo el mundo le llamaba Jojó , no le costaba mucho cambiar de piso, porque tabajaba para el ayuntamiento. De hecho, toda la familia lo hacía. Eran los basureros. Jojó conducia el camión y se quedaba siempre al volante escuchado nombres de caballos pronosticados en las carreras que le interesaban más tarde durante el día. Cuando Jojó echaba un vistazo al retrovisor , veía a Tití y a Neness, sus gemelos, cargar el volquete de las basuras mientras Marco, el hijo mayor, agarrado al camión, se ocupaba de poner en marcha el triturador.
Nosotros los veíamos todas las mañanas en el colegio. No nos cruzábamos con ellos en su recorrido. No. Dejaban a Dédé, uno de mis mejores amigos, el benjamín de los Bouteillé, aún demasiado pequeño para trabajar en el camión.
Dédé se bajaba del volquete bastante fastidiado porque todos se descojonaban de él. Y como la única manera de salir del paso era la dignidad, siempre nos decía:
- Ya vale…¡No me da vergüenza!
Era el tío más majo del mundo (…)De todos modos, aunque Dédé fuese de vez en cuando a clase, sabíamos que cualquier día le veríamos reunirse con sus hermanos, vestido de marciano, alrededor del camión verde ..."
(Samuel Benchetrit. Crónicas del asfalto)

....
me impresinaron mucho las afueras de París, el año pasado.Habia llegado en tren desde Barcelona, y vivía en casa de unos amigos, céntrica (ellos están pasando allí una temporada por cuestinones laborales, así que el piso, en una zona privilegiada es de la empresa); París es París, y vivir en esa zona era un privilegio para turistear. Luego me reuní con más gente, coincidimos allí, y un día, un amigo y yo tomamos el tren hacia Saint Denis, las afueras. Nos adentamos un poco, ni siquiera llegamos a las zonas más "calientes". Pero bastó , pasar el día por allí. Era otro mundo, desde allí París , el centro, el glamour, parecían lejanísimos.Sobre todo porque estaba el sarko tomando posesión, con sus fastos.
Estos día lo recordé por la huelga de los transportistas y la violencia que llegó a verse en imagenes. Me abstengo de opinar. Tengo la sensación de no entender, y al fin recuerdo la de veces que he leido en los últimos años los avisos desesperados de cierta gente, alertando de la crisis energéticaa que ya estaba aquí. Y ya está.
A veces imagino a las generaciones siguientes, cultos, pero empobrecidos; homeless o volviendo al campo, y eso sin saber ya lo mínimo para sobrevivir de la agricultura y la ganadería.
Otras pienso que será un ciclo, la historia, al fin, en un cúmulo de altibajos.Y los suburbios de París, eso que como eufemismo llaman el 4º mundo, es una muesta de tanto suburbio, de tanta pobreza olvidada tras el neón y las luces de la opulenecia.

http://cuantoyporquetanto.com/htm/libros/libros_cronicasdelasfalto.htm : el libro

lunes, 9 de junio de 2008

la valla camaleónica




EL domingo , antes de la comida, estábamos en una terraza, por la plaza de España; en el periódico la maqueta virtual de como quedará, rascacielos, más túneles (a ver si no se inundan como el actual); la valla que hoy anunciaba a los suaves al lado de sesiones esotéricas, donde se superponen carteles variopintos, desaparecerá. Alguien despotricaba muy convencido, pero pasó una panda de moteros perfectamente uniformados, y al arrancar todos a la vez, casi con sincronía, al abrirse el semáforo, borraron el mal rollo que me producen esas torres en esa zona...en fin. Las plantas de aloe vera, también se las cargarán, el proyecto parecía me metrópolis.
(no tengo nada en contra de los rascacielos, pero ahí me repatean)

Esa es la valla .Ayer estaba así, y en los 4 /5 metros que tiene había de todo; hoy seguro que ya cambió, o pasaron los del ayuntamiento y arrancaron todos los carteles. No suele durar, los tengo visto en acción al ir a trabajar, y al salir ya vuelve a estar llena de papeles. Hay de todo, circos, expos, conciertos variados, orquestas de verano, echadoras de cartas, conferencias zen, anuncios de stiptis y todo lo imaginable. Algunos hechos a mano . Se esta abombando, tiene rotos y detrás se ve un descampado selvático. Allí plantarán un rascacielos; mientras ,yo , paso por allí a propósito, porque siempre me da sorpresas.
Esa valla si que es cosmopolita. O muestra sociológica de la ciudad. Tengo que empaparme de esa plaza, del chalet de ricachones que ahora es la sede del equipo de fútbol de la ciudad, El Celta, tan majestuoso, casi como un antiguo pazo gallego (casas de piedra de los nobles /caciques, cual pequeños castillos feudales) , de la amplitud, de ser la única entrada a la ciudad que no da claustrofobia. Se viene por la autoría de Madrid, y antes de llegar se baja una ladera, la ciudad y la bahía a los pies. Si es de noche, las luces la mejoran. Luego se entra en la avenida de Madrid y se llega a esa a esa plaza, con estatua, despejada, y desde allí ya empieza el lío, por la confusión de señales. Pero era demasiado goloso, será por espacio. Nuevo plan de urbanismo y lo 1º rodearla de rascacielos , la pondrán peatonal- menos mal- , y se entrará por túneles. No se puede luchar contra los tanques , pero me pareció horible la maqueta, y me dio añoranza de una ley que impusieron en San Francisco - son bahías que se parecen- , de no dejar edificar rascacielos en la mayor parte de la ciudad, para eso hay una zona, asi el resto mantiene armonía, salvo un puñado de rascacielos sueltos que colaron en los 60 o 70. Parece ser que los constructores y empresarios intentan abolirla, pero la dejaron bien atada, al menos por ahora. No, no se puede luchar contra molinos de viento, salvo en la imaginación, por eso le hago fotos a la valla mutante.

jueves, 5 de junio de 2008

querencias



javier

(en la foto. Fransisco Gonsáles, y su hija natalia; adoptó el 1er nombre, porque escuchar Javier a los anglos era gracioso, pero algunos no podían, o inventaban otro nombre. Pero en familia es Javier)

“crucé por la niñez imitando a mi hermano”

Ante todo, hoy, gracias, aunque no haga falta, aunque sea algo tan tuyo, tus cosas, tus ensimismamientos, tus “ya te lo explicaré, estoy bloqueado hoy”…por la carta, las fotos y demás. No te libras ¿eh?, ya estabas en el mundo cuando llegué yo, así que niñez con hermana cual mochila, “cuida a tu hermana”. No se si me cuidabas, pero me traspasabas tu imaginación, a veces te gustaba contarme cosas , otras andabas callado , observando y sacando conclusiones que a mi me hacían pensar que si fuese como tú lo entendería todo… tantos momentos , año a año…

El día que dijiste a medio curso que no resistías económicas, que te parecía de timadores, y papá te dijo que pues vale, pero de andar con la música y callejeando todo el día nada , así que con él en el camión, y tu encantado, hasta el carné te sacaste y cuando te reencontrabas con los colegas te mostrabas más contento y locuaz que nunca. Jo, el camión te saca de encerrarte con Cohen?, preguntaba Paco . No, lo pongo en el camión, hago tratos con mi padre , a ratos su radio a ratos mi música. Qué paciencia tiene tu padre, tío, el mío por esas no pasaba…. Las anécdotas de radiotelegrafista. Empezar de nuevo en la universidad de Duluth. Aquello mechones blancos y anárquicos, como brochazos, tan precoces, que te pillaron estresado - sin saberlo- y te dejaron perplejo; los escasos meses de tinte, hasta el rape y se acabó esta gilipollez, a ver si así me respetan. Tu forma de mirar y la insistencia de que no se le repitiese tanto a los niños , a partir de unos añitos: qué ojos tan bonitos tienes, que ya lo sabían, que podía hacer efecto boomerang , que estabas harto de escucharlo, que te alegrabas de que no te dijeran nada cuando te ponías tus gafas de estudioso tranquilo.
Las últimas bofetadas de la vida, allí, allá y aquí… y esa sutil membrana que encierra un amor sin empalagues pero infinito y tu peculiar forma de estar e impregnar vida, naturalidad y cariño. Y sobre todo, esa capacidad de ver a los impostores , y a los falsos rebeldes con complejo de no burgueses , y que al fin se convierten en una parodia retroposmoderno-burguesa. Tu bondad, que incluye saber decir no con la cara relajada. Tus dudas, tus análisis escuetos, tu ser cada día más de izquierdas y soltar en comida inadecuada : al país que más admiro es bolivia, bueno, a los bolivianos, es que echaron a una multinacional. Etc.
Al fin, es cierto, es como aquello de “ mi familia y otros animales”, el libro de Durrell. Ahora otra niña, tu hija, cruza por la niñez imitándote o haciéndote superman. Esta seguro que te da más satisfacciones. Esa sonrisa abierta en ti no es muy común, pero si no fuese sincera, no estaría.

domingo, 1 de junio de 2008

latinoamerica. hemisferio sur



la serranita

***


"Muñeca inflable

Estoy en el culo del mundo. El culo del mundo queda en Ciudad del
Este, Paraguay, en la Triple Frontera entre los argentinos, los
brasileros y los paraguayos. El culo del mundo, que se conoce así
desde antes que el periodista Jeffrey Robinson lo escribiera en
Estados Unidos, es una ciudad calurosa con fama de tener el mayor
tráfico de todo lo imaginable. Tardé exactamente quince minutos en
pagar el primer soborno.

Apenas llegué a Ciudad del Este, la chica de la oficina de información
turística me dijo "Acá puedes conseguir todo lo que tú quieras", y me
lo dijo riendo, pero en serio. "Lo que tu imaginación quiera", me
repitió..

En el culo del mundo la gente pasa cargando cajas y cajas y cajas,
donde adentro hay de todo, moviendo el botín ilegal entre los tres
países sin mayor escándalo. Pero las particularidades del culo del
mundo, donde viven unos 10 mil musulmanes, no se queda solo en el
tráfico de electrodomésticos, de drogas y cámaras. Después de los
atentados del 11 de septiembre a las Torres Gemelas, El Pentágono
pensó seriamente bombardear esta zona. ¡Bombardear Sudamérica! La idea
fue presentada por Douglas Feith, vicesecretario de Defensa.

Hoy en el culo del mundo dicen que hay células durmientes de Al Qaeda,
equipos especiales del FBI y grupos secretos de Israel. Todos, por
cierto, mezclados con vendedores de cualquier tipo. Haciendo una lista
rápida de algunas cosas que me han ofrecido hasta ahora: Relojes
Rolex a dos dólares; un pasaporte uruguayo con mi foto y nuevo nombre;
camisetas de fútbol; cámaras; clarinetes; un fusil M-16; muchos iPod;
muchas filmadora; una bolsa con 500 pastillas de diazepán; medio kilo
de cocaína; una muñeca inflable.

Lo raro de la muñeca inflada es que estaba inflada. El vendedor del
culo del mundo la tomaba de la cintura y te la ofrecía como si ellos
dos se acabaran de levantar. "¡No soy ninguna mujer inflable!", le
escuché a una mujer de carne y hueso hace unos meses..."

Escrito por Juan Pablo Meneses

...
mi fascinación por latinoamerica y el hemisferio sur, del que no conozco nada
Minais Gerais y aquel profero de biología.
una vecina que los domingo lleva trenzas serranita mientras cuelga la colada.
el nuevo mundo esquilmad mi homenaje. Desde Europ a todos los paises. Allí hay rivalidades , lo se, también chistes de mexicanos, de argentinos, de gallegos...pero sólo me quedo con las del fútbol.
En la UE , teoricamente, ya no hay fronteras, el pasaporte marrón, ese con el que a veces me he sentido arrogante en N.Y o S.F al mostrarlo al lado de un latinoamericano - yo también soy hispana, decía, no, res de hispania, pero aquí eres europea, me decía una venezolana.De todas formas, los polis descendientes de latinoamericanos me trataban con la misma mirada asesina (algunos), a otro le dió la risa un día que cansada de explicotearme en inglés pato donal, le dije: mira, me jor te lo explico en español despacio, porque me entiendes ¿verdad?. En ese sentido los aeropuertos de texas son deliciosos: todos con dulce spanglish.
"la vida en la frontera, no espera". Tenía razón Auserón.Hoy por la mañana sonaba esa canción en una terraza del puerto.

sábado, 31 de mayo de 2008

fotorreportajes



playa

***
Se supone que no debería asombrarme, al fin ando por la calle, al fin hasta he estado casi en medio de peleas, mi trabajo, etc …pero no, ver a una pareja de potenciales tortolitos de sábado noche metidos en un coche de la poli , me dejó mal cuerpo. Por un rato ; luego “vino una ola y se lo llevó“ , al ocaso.
(Tal vez debí ir al aeropuerto, a ese sitio pequeño, cuya aduana aún no da miedo, pero surgió otra cosa y la tarde estaba luminosa. Los que llegaban no eran familiares cercanos)
Y además llevaba en la cabeza un poema de Gelman y el encuentro sería con una persona a la que aprecio mucho, y por circunstancias, hacía mucho que no veía.
las casi afueras, al fin tan céntricas, cerca del parque de los conciertos al aire libre; esos barcitos con parra que aún quedan. Pocos. La sensación era como de aquel paraíso que describían , con una emisora demasiado machacada , de fondo , pero estaba bajito el volumen y no molestaba.
Paró un microbús , descendieron ancian@s, casi todos con bastón; El camarero - o el hijo del dueño , era todo tan familiar- se ofreció amable para ayudar, pero una señora , tal vez la más deteriorada , se tambaleó y quedó medio apoyada en una caja de envases vacíos; de pronto , la parejita que daba chilliditos, con palms e ipods en las manos se rió, ella sobre todo, y aupada por no se que diabólica excitación se puso a hacer fotos. Tal vez veía a una vieja sentada en un w.c …No paraba de dar grititos y uno se le escapó demasiado alto, era un seudo chiste deplorable sobre el nº de piernas y de bastones.
(como cuando bush se equivocó por enésima vez en un cero, y multiplicó el nº de muertos…pero a la mayoria, ya no le hacían gracia esas cosas y habían decidido no reírselas, la crueldad no se puede /debe perdonar)
Su adonis parecía algo cortado y fuera de lugar, como forastero ; el dueño salió y les dijo que se fueran de allí. Un hombretón rudo. Ellos no hicieron caso y siguieron en las mieles medio histéricas del preludio de su cita internetera. Lo malo es que apareció la poli silenciosamente en 5‘ ; una de las ancianas había llamado. Ni en son de paz me gusta ver porras ni pistolas.
Le interceptaron el tlf con cámara, le rastrearon los mini-ordenatas, y la parejita que puesta en pié comenzaban a tener aspecto de futuro bigote azores y esposa, resulta que llevaban algo más en demasiada cantidad, que nosotros ni supimos ni quisimos saber.
Mientras subíamos al coche la anciana_jóven_ tecnificada explicaba algo, que conocía de sobra a la chica, esas cosas de los barrios, que bla, bla. Y nos dijo adiós.

El aire del mar se llevó la sorpresa; cosas que pasan, nada más Aunque pensábamos , pobre hombre, hacer el viaje para esto. Luego la conversación derivó en otras cosas; eso sí, jamás olvidaremos a la señora tecnificada, que resultara ser hermana de la fotografiada. Estos ya no eran tan jóvenes, y aunque lo fuesen no cambiaría nada; a veces, la vida te da sorpresas.
Volviendo a la ciudad
- anda, has cambiado el coche
- claro, me pusieron un local de perdición frente al despacho, y pago letras para no picar.
- ahh.

Ha pasado un rato desde que llegué, pero aún me queda algo de asombro por esa foto ¿el fotorreportaje será eso?

viernes, 30 de mayo de 2008

edificios inteligentes

"Por un lado
la vida que pasa como un batallón de bárbaros quemando aldeas
y te deja con ese olor a desolación en los ojos.
Por el otro
cuentas las monedas como cuentas de rosario para llegar a fin de mes bajo techo.
Este oficio no es más sencillo con la práctica." M.R


Está ahí, mimetizado entre casas tradicionales : un edificio inteligente; serán oficinas ; no se. Sus líneas son puras, nada que objetar al diseño, (sería una osadía) pero paso días y días sin darme cuenta de su existencia. Eso ocurre cuando sube una grúa o se abren las ventanas. Entonces se ven siluetas, las limpiadoras, supongo y espero que al menos haya algún mecanismo como en los rascacielos acristalados, algunos hoteles seriados, esos que permiten unas rendijas bajo el cristal , bajo el aparatejo del aire acondicionado, para que entre algo de O2
Por supuesto me fijo mucho más en otras ventanas, las del valle, o en esa misma ventana desde la que lo podría ver, pero suelo mirar hacia otro lado, casas más “humanas”. Un día subían operarios, desde fuera, y pensé: uff, espero que eso no sea como “el guateque” de Peter Sellers.
Mi primo C. se ríe, me explica - se gana la vida con los planos, y le gusta - y a veces me da la razón : ni inteligentes ni humanos, entre otras cosas porque suelen fallar pronto los sistemas de aire , se llenan de microbios, le pasan cosas. Otra cosa es visitar N.Y. El, por si acaso, compró un piso antiguo y lo va arreglando. Y distinta es la arquitectura con cabeza y miradas en lontananza de futuro con ética (la estética va incluida) : la pasada, la presente y lo que vendrá.

Puede ser psicosomático, pero yo en ciertas grandes superficies no aguanto; soy mala acompañante y por eso, ya ni me ofrezco, a no ser una urgencia o similar ; hago los recados rápido y me voy; temo marearme y alguna vez ya me han preguntado si me pasaba algo, por la palidez , por algo.
Hay una chica que me gusta mucho , como vendedora ; un día, tras comprarle algo y preguntarme si me gustaba la nueva disposición del stand; (lo había notado , pero le eché un vistazo más minucioso por ella ) al fin le confesé que lo que más me gustaba es que estaba muy cerca de la puerta (no le dije que también por cierta frescura y espontaneidad que me transmitía, me parecía peloteo, al fin nos vemos poco, aunque nos reconocemos) y me preguntó si era claustrofóbica. No, no temo a los ascensores o similar, en estos sitios , más bien, al cabo de un rato noto algún tipo de fobia a la falta de ventanas. O al exceso de cachivaches, o al ruido machacón de los últimos éxitos , de las ofertas….

Hoy me fijé en el edificio verde porque había ventanas abiertas. El futuro, y hablando de eso, recordamos aquella película de hace una década :“frankfurt millennium“ , de karmakar :
“el F.M, el bar de Walter, tiene licencia para servir alcohol y una cocina microondas. El 31 de diciembre del 99 es un día normal, para él y sus clientes , están demasiado preocupados por sus vidas como para creer en milagros…nadie quiere saber nada del fin del milenio, pero ocurre un pequeño milagro, en la tele, en la ventanilla desde la que despacha para llevar, en ese mundo auténtico y pequeño, mientras fueras, comienza el cotillón”.
Espero que Walter no se haya mudado a un edificio inteligente y siga limpiando mesas con una bayeta mientras escucha a los clientes que no son capaces de irse de allí.

Al Sr Manolo, que tiene un bar y sabe como tratar y escuchar. Es vecino, además.